El tendón de Aquiles estaba mejor y el día todavía más lindo que Sábado anterior. ¿Qué mejor excusa para otra caminata cervecera? Más corta esta vez, 15 km, pero con dos cuestas un tanto empinadas, una para abajo hacia el río y la otra para arriba. Salgo de casa a eso de las 12:30, después de otro buen almuerzo, y una hora y pico más tarde hago una escala técnica en Libčice n. Vltavou antes de cruzar el río. 9barů es uno de esos híbridos entre hospoda y cafetín (o hospodokavárna como le dicen en Čep & Pec) del tipo que se puede en prácticamente cada barrio praguense. Además de café, matcha y tortas con buena pinta, tienen dos cervezas de barril, ambas de Pivovar Moucha . Pido la 11° Světlý Ležák y está bien buena, refrescantemente amarga, y cae muy bien sentado afuera, a la sombra de frondoso árbol. Cuando Moucha empezó, las cervezas eran tirando a pedorras, pero han mejorado y hoy son más que decentes, lo cual es una buena noticia, porque me volvería a encontrar con l...
El tendón de Aquiles izquierdo me había estado rompiendo las bolas el último par de meses, impidiéndome disfrutar de mi actividad al aire libre favorita: senderismo cervecero. Son caminatas de alrededor de 20 km (la más larga fue de 30), que terminan con varias birras en un pivovar o establecimiento similar, y a menudo incluyen al menos una escala birrera en el camino. La cosa parecía haber mejorado un poco los últimos días (justo antes de mi visita al médico, claro), y el tiempo el sábado prometía ser ideal para tal aventura, con una temperatura máxima pronosticada de 25 °C; ni siquiera la amenaza de aguaceros me podría disuadir. El destino esta vez sería Pivovar Kladno Kročehlavy , que, además estar a 21,5 km de casa, opera en lo que antaño supo ser una fábrica de cerveza. Tengo cierta debilidad por cervecerías como Kročehlavy, y a veces me pregunto si este no es un fenómeno exclusivamente checo (probablemente no). En las cuatro décadas de su régimen, los comunistas cerraron dec...