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Pensamientos de Lunes

Interesante. Casi al mismo tiempo, dos blogs, uno yanki y el otro checo responden a la reacción del otro lado del mostrador a casi el mismo “problema”. Jeff, en Beervana, ha estado conduciendo unas catas ciegas comparativas de lagers rubias de producción masiva. En una de ellas , las muestras de Stella Artois y Beck's resultaron estar azorrinadas (botella verde expuesta a la luz vaya uno a saber cuánto tiempo). Un tal Jack (que no tiene ninguna relación con ABIB, los fabricantes de esas dos cervezas) dejó un comentario diciendo que no era justo incluir en una cata una botella que puede haber sido maltratada. Mientras tanto, en estos pagos. Pivníci publicaban los resultados de su encuesta sobre botellas PET 1 . Al final del artículo nos cuentan que han recibido indignados e-mails de dueños o maestros cerveceros quejándose de que sus cervezas habían sido evaludas en en formato PET y no de barril en tal o cual hospoda. La respuesta tanto de Jeff como de los Pivníci puede resum...

Sobre reseñas

Como habrán notado, las reseñas de cerveza han dejado de ser algo habitual en este espacio. Las pocas que hago sirven más que nada para ilustrar algún tema que me anda dando vueltas por la cabeza . La principal causa de esto es que me aburrí de tomar notas de cata, de transcribirlas y (salvo una o dos excepciones) de leerlas. Me cansé de sentirme casi obligado a diseccionar cada trago de una cerveza nueva en busca de elementos que se repiten una y otra vez. No solo porque me parece una pérdida de tiempo y energía, sino porque me di cuenta que se convierte en un obstáculo para el verdadero disfrute de la cerveza en sí, y por sí, misma. Ahora, cuando tomo una cerveza nueva, prefiero dejar que ella me diga algo, en lugar de sacarle las palabras a la fuerza, y si hay algún elemento sensorial digno de destacar, confío en que mi memoria sabrá mantenerlo resguardado por si en algún momento resulta útil. Hay también otro problema con las reseñas de cervezas. Por un lado está el uso algunos de...

De a dos en Pivovar Marina Holešovice

Había oído de  Pivovar Marina Holešovice ya en 2010. Un conocido había diseñado el logo y hasta habían puesto una página de Facebook donde mostraban las etiquetas de sus futuras cervezas. Pero un día, la página de FB cerró, al igual que el proyecto, y todos medio que nos olvidamos del asunto, hasta principios de este año. Otra empresa se había hecho cargo del proyecto y esta cervecería/restaurante/pub abrió sus puertas en febrero. Pero habría que esperar otras cinco, seis semanas para que las cervezas de la casa estén listas, ya que el lugar no recibió los últimos permisos para elaborar sino hasta el día antes de su apertura. Yo, por otro lado, tendría que esperar todavía un par de semanas más para ponernos de acuerdo con mi colega del Prague Post , Fiona Gaze, en una fecha para hacer una de nuestas reseñas dobles. Incluso antes de poner un pie en Pivovar Marina, hay que darle crédito a los dueños por la manera en que han usado el espacio. Es un edificio bastante grande (que ...

La falacia de lo caro

Si bien el tema de los precios me parece una polémica inexistente ya que el supuesto problema tiene una solución muy fácil , nadie está obligado a comprar una cerveza que le parezca demasiado cara, hay algunas actitudes de elaboradores y vendedores que realmente me molestan. Por ejemplo, esta: Esta cita (en español, Un amigo no deja a un amigo tomar cerveza barata) es muy parecida a la que cierra el video "I'm a Craft Beer Drinker" (que más que bebedores, muestra vendedores de cerveza), "Life is too short to drink cheap beer" (La vida es muy corta para tomar cerveza barata). Ambas citas son perversiones de originales en donde la palabra "Cheap" ha reemplazado a "Bad". Con lo cual los autores de "I'm a Craft Beer Drinker (seller?)" y el poster de arriba (que lleva la firma de una cervecería) están abiertamente implicando que la cerveza barata es mala, y por ende, solamente la cerveza cara es buena. Yo no tengo problema co...

Pensamientos de Lunes

Este Twit the El Jardín del Lúpulo me hizo pensar en un par de cosas que más de una vez han sido discutidas en blogs y foros, pero a las que siempre vale la pena volver. Me encanta la cerveza. Siempre bebo Cruzcampo Glacial a -2ºC. Es lo mejor. #TuiteaComoSiTuvierasParálisisCerebral — El Jardín del Lúpulo (@Jardindellupulo) April 5, 2013 Antes de continuar, quiero aclarar que creo que el hashtag del Twit no es más que un chiste por parte de EJDL. Lamentablemente, sin embargo, no son pocos los artesanáfilos que creen que que los toman Cruzcampo Glacial, u otra cerveza similar, son tarados. Esta actitud (que debo confesar en algún momento supe compartir) es algo que hoy día me molesta cada vez más del mundillo cervecero. Por sí mismos, los gustos en cerveza no hacen de nadie una persona más sofisticada, ética y ni hablar de inteligente. Es más, si de tarados estamos hablando, no es tarado aquel que toma lo que le gusta y se lo dice al mundo, sino aquel que piensa que aquel que tom...

Simple

Hay algo (tontamente) gratificante al entrar a un pub, saludar al barman y ver que el tipo está haciendo tu cerveza. Y sabés que es  tu cerveza, porque no tomás lo que casi todo el mundo toma, y no ves a nadie que esté tomando esa cerveza en ese momento. Hay algo todavía más gratificante cuando el barman trae tu cerveza (que, a pesar de no ser la que toma todo el mundo y de que no hay nadie que la esté tomando en ese momento, está en maravillosas condiciones) y pregunta si ya no tiene que hacer la de tu amigo, que debería estar llegando en cualquier momento. Esto, junto con los encuentros casuales que hacen que te quedes para una cerveza más, que se convierten en tres, la sensación de ser bienvenido y esperado (incluso cuando venís por primera vez), las cervezas que sin más siguen llegando mientras la charla continua, el intercambio de comentarios chistosos con la persona que te las trae, todo eso es lo que separa a un gran pub minimalista de los buenos y hasta de los muy bueno...

Un obituario

La semilla de este blog fue plantada una tarde en la primavera de 2005, si mal no me acuerdo, cuando de manera impulsiva se me ocurrió parar en un boliche cerca del parque Letná a tomarme una birra rápida antes de ir a dar una clase. Lo que me atrajo a ese lugar fue el cartel de una cervecería de la cual no sabía absolutamente nada, pero la cerveza que me sirvieron esa tarde, una světlý ležák que tenía el mismo nombre del local, fue la que hizo que empiece a prestarle más atención a lo que tenía en el vaso, lo cual fue el punto de partida de mi viaje por el mundo de lo que considero la bebida más fascinante. Aquellos que siguen toda esta sanata desde hace un tiempo, o al menos los que leyeron mi historia como bebedor , saben bien de qué cerveza y pub estoy hablando, algunos incluso hasta lo han visitado. Lamentablemente,  Svijanský Rytíř  ha dejado de existir. No es algo nuevo, es algo que sabía desde hace casi medio año. Un día estaba por el barrio y como hacía ya much...